Es
curioso que cuando empecé con el primer especial que generaría una gran
sucesión de secuelas le pusiera como título, “Michael Jackson: El lado oscuro
de unos calcetines blancos”, y que acabara escribiendo seis largas entradas,
ocupándome casi seis meses de mi vida. Pues tampoco imaginaba cuando a principios
de octubre de 2013 publiqué “Batman: Las luces de un personaje oscuro”, que iba
a llegar a las nueve entradas y que hay material (salvo que la crisis me lo
impida) para trece entradas en total. Y mucho menos tenía en mente que este
personaje, de manera indirecta, me iba a llevar a realizar el primer documental
para “Raros y bizarros”. Y eso que el origen de este blog, como pueden leer en
su presentación, era totalmente audiovisual.
La
temática de “Copperhead: Una explotación en cadena”, en líneas generales, ya la
expliqué en la entrada pasada de este mismo blog. Digamos que aunque en ambos
medios hablo de lo mismo, y que por ello algunas cuestiones se solapan, pienso
que se complementan, porque aporto diferentes datos en uno y en otro. Y, como su duración total estaba en torno a
los 15 minutos, he decidido fragmentarlo en tres partes de cinco, para hacerlo
más accesible al público habitual de “Youtube”, que prefiere las pequeñas píldoras
a los grandes atracones. Y de esta manera también hago un homenaje al género “serial”,
que trataba de mantener la fidelidad de su público con breves tramas, dejando
al final de cada una al protagonista colgado de un precipicio.
A veces el azar te lleva por
extraños caminos y acabas encontrando cosas que no esperabas. Preparando un
artículo sobre las explotaciones de Batman en Turquía apareció una película,
“Yilmayan Şeytan” (1973), que en principio creía que su relación era tangencial.
Realmente parecía una explotación de Santo, el Enmascarado de Plata, el héroe
luchador mexicano. Pero lo introduje en el texto casi de relleno, porque había
leído que en su comercialización en Italia habían cambiado su título original
por el de “L'invincibile Bedman”, en clara alusión al héroe de Bob Kane y Bill
Finger (que nunca negaron que se trataba a su vez de una explotación de
Superman).
"Supersonic Man" in my mind.
La versión española.
Lo curioso es que mientras veía
fragmentos de esta película, por un robot muy poco afortunado que aparece en
ella, me acordaba de otra similar realizada en España por Juan Piquer Simón
llamada “Supersonic Man” (1979), que a su vez explotaba el éxito del “Superman”
cinematográfico de los setenta. Y que al mismo tiempo recordaba en su aspecto
bastante a Batman, ya que llevaba una capucha similar y de color azul. Encuentro
una entrevista a Piquer Simón en la que confirma que se trataba de una
explotación de Superman. Pero en la que también reconoce que quiso homenajear
un serial de cine de la “Republic”, en la que aparecía un mad doctor y un robot, “El
Tanque Humano”, que él había visto cuando era niño. Indago sobre esto y la
encuentro, se llamaba "Mysterious Doctor Satan" (“El misterioso
Doctor Satán”, 1940). La película trata de un vengador enmascarado (es huérfano
de padres asesinados, como Batman) pero que viste de paisano (como Santo) que
se hace llamar Copperhead (exactamente igual que en la película turca) y que el
villano se llama Dr. Satán. Y que éste tiene un robot enorme, que quiere
duplicar hasta convertir en un ejército con el que quiere conquistar el mundo…
¡¡¡exactamente igual que en la película turca y que la de Piquer Simón!!! Y por
si faltaba poco el protagonista cuando va de paisano se llama… Bob Wayne.
(Batman de paisano es Bruce Wayne).
Profundizando en "Mysterious
Doctor Satan".
Y en el Principio fue... ¡Popeye!
Buscando más datos sobre este
serial de la “Republic” confirmo que la intención original de la compañía
realmente era realizar una “exploitation” de Superman. Y observo que la chica
de la película se llama Lois Scott (Lois Lane es la chica de Superman desde el
Nº 1). En este tipo de investigaciones esto, que puede parecer un hilo
demasiado endeble, puede ser suficiente para tirar de toda la madeja. Y así
fue, uno de los directores reconoció que el primer objetivo de explotación era
Superman, pero que temiendo una demanda pasaron a recrear un personaje más
parecido a Batman. Por otro lado ya empezaba a ser recurrente en estos
duplicados el motor dramático de que llegan a ser vengadores justicieros por la
muerte de sus padres por parte de villanos. Pero lo mejor viene cuando al año
siguiente la “Republic” sí realiza oficialmente un serial con los mismos
codirectores, John English y William Witney,sobre el Capitán Marvel, el plagio más descarado de Superman que más
juicios y recursos ha generado de la historia del cómic. (El Capitán Marvel
también es un huérfano de padres asesinados.) Lo más gracioso es que años
después William Witney (uno de los codirectores) se justificó diciendo que al
fin y al cabo tanto Superman como el capitán Marvel era una explotación de… ¡Popeye!
La vía mexicana.
Santo mariachi.
Por otro lado, no sé si ajeno a
esta historia, en 1942, Rodolfo Guzmán (una figura entonces emergente de la
lucha libre mexicana) barajó tres posibles nombres para un nuevo personaje que
iba a encarnar (El Santo, El Diablo, o El Ángel) eligiendo el primero y usando
desde entonces una máscara plateada. No
sé si fue coincidencia o influencia, pero lo cierto es que las vidas del héroe
de la máscara de cobre con la del de la máscara de plata se cruzarían de alguna
manera unas décadas después en Estambul.
Recapitulando:
Primero aparece Superman (1938) en
el cómic, y otras editoriales buscan explotar la idea de un superhéroe con
doble personalidad, y entre sus muchos imitadores surge Batman (1939) que es
posiblemente uno de los más afortunados, pero no el único. Batman también tiene
como clara referencia personajes literarios, como los protagonistas de “La Pimpinela
Escarlata” (1905) y “El Zorro” (1919), ya que ambos ya introducían el elemento
del millonario superficial que vive una doble vida como vengador justiciero
enmascarado. Y personajes del cómic como “The Phantom” (El Fantasma, El Hombre
Enmascarado, 1936) y Green Hornet (Avispón Verde, 1936). Y, especialmente, “The Shadows”, La Sombra,1930 (radio) 1937 (cine) 1940 (cómic). Aparte de que los creadores le añaden la capacidad de deducción del
célebre detective inglés Sherlock Holmes. E incorporan como novedad el uso de
una extensa gama de “gadgets”.
Al año de aparecer el personaje la productora
de seriales de cine “Republic Pictures” toma la idea de Batman y crean a Copperhead
en "Mysterious Doctor Satan" (1940). Y poco tiempo después, desde
México aparece un luchador, Santo (1942), que cambia el cobre por la plata, y
adapta la máscara a las características de su deporte-espectáculo. Ya tienen
que pasar tres décadas (por lo que he descubierto hasta ahora) que en 1973 unos
cineastas turcos retoman a Copperhead en “Yilmayan Şeytan”, manteniendo sin pudor la referencia a Satán en
el título y dándole al protagonista el mismo nombre, aunque añadiéndole
características del luchador mexicano, Santo, el Enmascarado de Plata, y hacen
una nueva versión no autorizada del viejo serial. Unos distribuidores italianos
ven la película y usan como imán de explotación el parecido que ven al
personaje con Batman, y le cambian el título a “L'invincibile Bedman”. Y, por
otro lado, en 1979, debido al éxito el año anterior de la versión de Superman
de Richard Donner, Juan Piquer Simón desde España rueda “Supersonic Man”, que,
partiendo de la base del héroe kriptoniano, añade algunos aspectos visuales de
Batman, más los personajes y elementos de la historia de "Mysterious
Doctor Satan"…
Copperhead con pistola. Santo con pistola. El Copperhead turco con pistola. Supersonic Man, el superhéroe español... con una botella. ¡Viva España!
Buf! Pronto espero que lo vean más claro en “Copperhead:
Una explotación en cadena”, el primer vídeo producido en exclusiva para “Raros
y bizarros”.Mientras tanto les dejo con el tráiler.